miércoles, 18 de octubre de 2023

el ser humano es una potencia y ala vez ..... AUTOR . Julio D Garcias

E L S E R H U M A N O, E V O L U C I Ó N Y S U P E R V I V E N C I A. El ser humano es una potencia increíble y a la vez una incógnita extraordinaria, podemos decir que superlativa; pero también, tenemos que explicar que igualmente, *es el gran dilema de la vida*; porque la verdad, no encuentro otros mejores y o más apropiados calificativos para encasillar este Ser tan asombroso en todos los campos de la vida cotidiana; pero analizándolo más a fondo, podemos establecer que desafortunadamente muy pocos, por decir muy escasas son las gentes que alcanzan a entender la clase y calidad de personas que son, o pueden llegar a ser en el ámbito de la vida; muy posible, debido a que no han analizado profunda y conscientemente, la calidad, magnitud y capacidad mental que poseen, y o de alguna manera, no han entendido o no quieren darse cuenta, de todo lo que pueden hacer con la maravillosa, asombrosa, ilimitada e infinita capacidad que tienen en sus mentes. Desafortunadamente, la inmensa mayoría del Ser Humano no ha recibido suficiente conocimiento ni está siendo educado, adecuada ni eficientemente; especialmente debido a su falta de dinero para costearse esos tan necesarios e importantísimos estudios que requiere para estar un poco más a tono con todo lo muchísimo que representa en el contexto de la vida y o universal. Igualmente, también y para un mayor, mejor y más óptimo equilibrio con la extraordinaria capacidad mental que posee, requiere y o necesita de mayores y mejores conocimientos, conscientización de sí mismo como también de su entorno; pero especialmente un mayor empuje y decisión, para estar en la mayor concordancia con ésta. Tenemos que tener en cuenta que la inmensa mayoría del ser humano, debido a su muy poca capacidad económica, no puede darse ese lujo, porque realmente para la inmensa mayoría del ser humano educarse, SE PUEDE CONSIDERAR COMO UN LUJO, debido a que se tiene que disponer de una gran cantidad de dinero, el cual muy poca gente lo posee; todo, debido a que adquirir conocimiento, o sea para una persona educarse, requiere hacer un enorme esfuerzo, en el sentido de hacerse o ganar y economizar una gran cantidad de dinero; y que aparte de eso, es supremamente difícil adquirirlo en este tan descontrolado y despiadado mundo; y para colmo de males, como se dice en el argot popular, nuestros gobernantes, a excepción de unos pocos y por lo general, debido a la corrupción; no están cumpliendo con ese tan grande y sagrado deber u obligación, de educar mejor y más conscientemente al Ser Humano. Pero aparte de todo lo que he venido comentando, quedo o estoy supremamente perplejo al darme cuenta o mejor, y o al preguntarme qué clase de gente, o qué tan poco enjundiosas o animosas son las tantísimas y o mejor, millonadas de personas que están siendo tramadas con historias no comprobadas; siendo que con el impresionante avance de la ciencia, las cosas que no comprendamos clara y perfectamente, las podemos y o tenemos la enorme facilidad de averiguar en GOOGLE, toda vez que en esa extraordinaria página, dicen o pregonan la verdad o falsedad de cualquier cosa, por antigua, enigmática o extraña que ésta parezca ser o sea; para no estar tan desconcertados y o descontrolados, al estar creyendo en cosas que realmente no sabemos o no nos damos cuenta si son realmente, verdaderas o no. El Ser Humano casi desde sus inicios, alrededor de ocho millones de años atrás, fue aprendiendo a hacer las cosas que requería para su supervivencia, desde luego, muy lentamente, pero con una constancia y diligencia dignas de admiración, porque todo lo que hacían, lo llevaban a cabo, sin tener una buena idea, tampoco planos ni experiencia de cómo hacerlo; pero de hecho, lo llevaban a cabo o por decir, a como diera lugar y en el momento adecuado y o requerido; de esta manera, llevaban a cabo las cosas que, de todas formas les eran necesarias y o mejor, indispensables para su supervivencia y desde luego, sin apelar a ningún ser sobrenatural; debido a que por esa época no los habían creado o inventado. Tenemos que tener en cuenta que de lo que estoy comentando o mencionando, ocurrió, según informaciones supremamente acertadas y confiables, y las hacen personas supremamente expertas en estos bellos e importantísimos temas, hace alrededor de cuatro y medio o cinco millones de años atrás, que fue la época en la cual el ser humano comenzó a caminar y o caminaba erecto; y por caminar erguido o sea en sus extremidades traseras, la capacidad mental se le fue ampliando, y como quiera que su objetivo número uno era obtener su supervivencia y la de las tribus en las que se componía el conglomerado de personas que hacían parte de lo que era la cantidad de gente que por esa remota época habitaba este nuestro bello y perfecto Planeta; es decir, no tenían otra cosa en qué más pensar, o muy seguro si la tenían, pero su supervivencia era en realidad, la más importante y o vital, debido a que recién se les estaba ampliando su infinita e ilimitada capacidad mental y en consecuencia, lo que más les interesaba era obtenerla y o sobrevivir a como diera lugar. Decíamos que el ser humano primitivo aprendió a caminar en sus dos extremidades traseras, hace alrededor de cuatro y medio o cinco millones de años atrás; pero desde luego, que esto no le fue tan fácil, y por el contrario, les dio muchísima dificultad y también les llevó mucho tiempo hacerlo; pero, como quiera que sea lo lograron y lo hicieron ensayando muchísimas veces, ayudándose entre sí y subiéndose los unos sobre los otros, agarrándose de las ramas de los árboles frutales y haciendo muchísimos intentos; incluyendo las mujeres, los jóvenes, las jovencitas, los niños y niñas; y hasta que después de muchos años de intentos y ensayos, lograron hacerlo; desde luego que durante un larguísimo, penoso y tedioso proceso: primero comenzaron a caminar encorvados, luego un poco más erectos, y así sucesivamente, hasta que lograron caminar totalmente erectos en sus extremidades traseras. Es importantísimo explicar que los niños y niñas que tenían de aproximadamente cero a ocho años, las madres y hermanos mayorcitos, desde luego que les enseñaron a llevar a cabo esa importantísima y extraordinaria labor. Pero lo más bello, maravilloso, beneficioso y representativo de toda esta historia, acerca de cómo pudo el ser humano caminar erecto, es que las mujeres siguieron procreando sus hijitos e hijitas con esa gran capacidad de caminar totalmente en sus extremidades traseras, es supremamente factible que por estar caminando y muchas veces corriendo, sus órganos necesarios para tal función, siguieron evolucionando y se les fueron acomodando y o adaptando, para seguir pariendo sus hijos e hijas con esa gran capacidad; lo que a mi juicio, el de muchos expertos y el de muchos científicos: ese fue y o ha sido el paso más grande e importante y o el mayor logro que el ser humano haya logrado u obtenido en toda la historia de la humanidad. Y así sucesivamente, el ser humano y desde esa supremamente remota época, ya con su mente más evolucionada y ampliando más y más su infinita e ilimitada capacidad mental, a medida que ha ido evolucionando y llevando a cabo los menesteres diarios y o rutinarios; también seguía perfeccionándose e inventando y llevando a cabo absolutamente todo lo relacionado con su supervivencia, y como quiera que este fabuloso ser, es un gran enamorado de la belleza y la perfección; todo lo que hacía y ha hecho y o lleva a cabo, tiene esa fantástica y bellísima tendencia. Es indispensable y supremamente importante comentar que este fabuloso ser, aparte de que tenía que inventar y llevar a cabo todo lo relacionado con su supervivencia, también tenía que ingeniarse la forma de sobrevivir; toda vez que los lugares en donde hacía su vida y o se desarrollaba, o sea en el ambiente en que se encontraba y hacía su vida, era supremamente agreste y poblado de fieras salvajes; las cuales le hacían la vida casi imposible, por el hecho de que casi todo el tiempo permanecían al acecho de estos inofensivos seres; por decir, para usarlos como alimento para la manutención y supervivencia de ellas. Nuestros antiquísimos antepasados, tenían que usar y o llevar a cabo muchas tretas para evitar a las fieras salvajes; tales como, esconderse detrás de matorrales espinosos, subirse a los árboles, meterse a cuevas y muchas veces enfrentarlas a como diera lugar; pero de todas maneras, estoy muy seguro de que muchos sucumbieron ante estos feroces, peligrosos y voraces animales. Otro de los grandes problemas que tuvieron que afrontar los seres humanos antiquísimos, fueron las manifestaciones de la Naturaleza, tales como volcanes en erupción, temblores de tierra e inviernos demasiado fuertes y largos, como también veranos muy calientes y recalcitrantes; para tratar de sortear los inviernos muy fríos, tenían que construir cuevas y o hacer salir a los osos de sus madrigueras, o sea de sus cuevas, echándoles humo para que las abandonaran, y ellos apoderarse de aquellas. Hablé de humo, pero sin haber explicado que el ser humano, por esos remotos tiempos ya había inventado el fuego; y lo inventó, debido a que también habían inventado la forma de fabricar armas y otros artefactos y o útiles para sus necesidades diarias; usando piedras, o sea que esta labor la hacían frotando una contra otra para pulirlas y o sacarles filo, como también tenían que moldearlas a determinado tamaño y figura, hasta que quedaran aptas para fabricar lanzas, cuchillos y artefactos para arar la tierra; y al hacerlo, notaron que a éstas les salían muchas chispas, y muy seguro que algunos se quemaron con ellas; lo que les dio la enorme y bella idea de hacer o prender fuego, utilizando hojas secas; a este interesantísimo invento, le sacaron muchísimo provecho y de muchas formas, usando las piedras bien afiladas, las asían o pegaban a un palo de cierto largo y grosor y de esta manera formaban una lanza para tratar de defenderse de las fieras, lo cual les dio muy buen resultado, porque como mínimo las herían y ahuyentaban y por ende, los dejaban en paz; además de que por ese invento y muchos más que iban llevando a cabo, se volvieron más animados o arrojados, se iban sintiendo muchísimo más competentes, inclusive más animados y alegres, y en consecuencia, se les subió bastante su autoestima; y desde luego se les seguía expandiendo más y más su ilimitada e infinita capacidad mental. Nuestros antiquísimos antepasados, también en sus andanzas, encontraron en los alrededores de los volcanes, un material delgado, muy fuerte y que se prestaba para moldearlo y fabricar con éste, una gran cantidad de herramientas, útiles y pequeñas armas; tales como cuchillos, punzones y una especie de navajas. La alimentación de nuestros antiquísimos antepasados, consistía principalmente de frutas, ramas, tallos, hierbas y de algunos animales pequeños que podían matar; y en sus andanzas por valles y praderas, en busca de árboles frutales para tratar de obtener su supervivencia, encontraban restos de animales muertos que las fieras salvajes dejaban como sobras; y como quiera que nuestros ancestros, muchas veces andaban hambrientos, les dio por probar de esos restos, y de hecho lo hicieron y les pareció agradable; por tanto, les llegó la idea de cazar animalitos de poco tamaño como ciervos, antílopes y otros, usando lanzas, palos y piedras para tal efecto; también, cuando veían que una fiera estaba devorando algún animal, le tiraban palos y piedras para ahuyentarla y comerse los restos que dejaba aquella fiera al salir huyendo de ellos; y de esta insólita manera, se volvieron animales de presa, o sea carnívoros. Con el mucho tiempo, y como quiera que la populación se había incrementado en una gran proporción, y las frutas escaseaban, especialmente en tiempos que no había cosecha, les llegó la fantástica idea de cazar algunos animales que veían en sus diarios recorridos por selvas y praderas, en busca de tierra o parajes con una mayor cantidad de árboles frutales y manadas de animales comestibles para cazar; y como quiera que todo lo hacían en consenso, discutieron la idea, llegaron a un acuerdo y rápidamente la implementaron y la pusieron en práctica; y usando palos, piedras y las lanzas que ya sabían fabricar, realmente mataban algunos animales, los cuales devoraban con ansias; pero aquellos animales que mataban no les eran suficientes, por la cantidad de gente que componía las tribus, tenían que complementar su alimentación con tallos y hojas de cualquier árbol que encontraban durante su diario peregrinar. Otro de los grandes problemas que tuvieron que afrontar nuestros antiguos antiquísimos ancestros, fue el que, como todavía no habían aprendido a hablar, todo lo tenían que explicar a base de señas y sonidos guturales; lo cual hacían, explicando el tamaño y color de las cosas, o de animales, el sonar de las lluvias cuando caían al suelo, el sonido de los rayos, el tamaño y el ruido que hacían los ríos al correr, el tamaño y el trinar de las aves, el tamaño de los peces, porque ellos permanecían pendientes de los terrenos o lugares donde hubieran ríos y o arroyuelos, para desde luego, beber agua y no es de dudar que se bañaban y por demás que aprendieron a nadar, y muy seguro que se bañaban con muy buena frecuencia; pero especialmente para capturar peces, que últimamente, también los estaban usando para su alimentación; los peces, los capturaban inicialmente, con las manos y o lanzas que utilizaban para cazar y defenderse de las fieras salvajes y mucho después, cuando habían evolucionado más su ilimitada e infinita capacidad mental, inventaron y o se ingeniaron arpones; colocando a un palo de cierto tamaño y grosor, un gancho encorvado y que impidiera que el pez que ensartaran, no se zafara fácil y así capturarlos con mayor facilidad, frecuencia y precisión. Con el mucho tiempo transcurrido, inventaron la forma de cazar una mayor cantidad de animales, cuya carne, desde luego la usaban para su manutención. La forma de llevar a cabo esa gran labor, consistía en buscar un despeñadero, luego buscar una manada de animales salvajes, y entre todos los miembros de la tribu, colocados a lado y lado de los senderos, los correteaban hacia el despeñadero, haciéndoles bulla y con antorchas encendidas, hasta que se despeñaran por éste; desde luego que muchos morían y los que quedaban heridos y algunos vivos, los llevaban al campamento, los amarraban con bejucos o hacían corrales, para irlos matando a medida que los iban necesitando para su alimentación. Y como quiera que ellos necesitaban separar los órganos internos del resto del cuerpo, los tasajeaban y despresaban, y para tal tarea, usaban los cuchillos de piedra o de sílex que ya habían aprendido a fabricar; o como quiera que ellos no consumían esa gran cantidad de carne en un determinado tiempo, llevaban el resto o sobrante de carne a un lugar frío para que no se descompusiera, mientras la consumían; toda esta cantidad de cosas, las llevaban a cabo, debido a que ya estaban capacitados para pensarlas y analizarlas; teniendo en cuenta que cada día y con una mayor evolución se les iba ampliando más y más su poderosa, ilimitada e infinita capacidad mental. Con el transcurrir de los años, y desde luego, porque el ser humano mantenía a la expectativa y en búsqueda de cosas que le pudieran servir para ir haciendo su acomodo y un mejor bienestar, encontraron cantidades de un material blanco, que al probarlo, les agradó su sabor y se decidieron a usarla en las carnes y el pescado, con el muchísimo tiempo, la llamamos o la llamaron sal; muy animados con este descubrimiento, llevaron alguna cantidad al campamente, impregnaron la carne y el pescado con éste, y les pareció supremamente diferente y bueno el sabor de la carne y el pescado salado, y lo siguieron y o seguimos usando y o consumiendo por siempre jamás. Como quiera que el ser humano continuaba viajando en busca de más lugares que tuvieran más cantidad de árboles frutales y una mayor cantidad de manadas de animales salvajes para cazar; es necesario explicar que en todos esos viajes o caminatas que tenían que hacer con alguna frecuencia, tenían que llevar gran parte de sus pertenencias, especialmente las más importantes, como lanzas, cuchillos y palos, pieles de los animales que cazaban y para tenderlas en los pisos de las cuevas o lugares donde fueran a permanecer algún tiempo o cuchillos o artefactos que usaban para arar la tierra y sembrar algunas plantas que ya habían aprendido a cultivar, tales como trigo y cebada. Desde luego, que es supremamente necesario explicar que las pieles también las usaban para vestimentas, y también explicar que muchas de las tribus, iban quedándose y o apoderándose de muchas de esas tierras, ya sea porque les gustaban o porque no estaban de acuerdo o a gusto y o en buena concordancia con los dirigentes de las tribus en que estaba dividido todo el conglomerado. Y de esta forma, muchas de las tribus fueron separándose del conglomerado principal y comenzando a hacer su vida aparte; y de esta inusual manera se fueron multiplicando los dialectos, debido a que en esas tierras nuevas, encontraban cosas y animales nuevos y diferentes, y como quiera que, debido a la mayor evolución, conscientización de ellos mismos, y muchísimas prácticas más, ya podían articular algunas palabras, desde luego, todas las tribus que se fueron separando del núcleo mayor, fueron formando un nuevo y diferente dialecto; y por decir, ir formando una nueva cultura y además todos los dialectos que se iban formando, al muchísimo tiempo, se convertirían o mejor evolucionarían a lenguas diferentes. A nuestros antiquísimos antepasados, ya sea por el larguísimo tiempo que estaban caminando y o corriendo erectos y o por evolución, se les fue cayendo el pelo y desapareciendo la cola; porque es supremamente necesario explicar que el ser humano evoluciona su cuerpo por naturaleza y su mente, en concordancia con lo mucho o poco que se use; desde luego, si se usa bastante, bien frecuente y en muchas cosas y o por largo tiempo, ésta se amplía bastante, pero si NO SE USA LO SUFICIENTE Y O CASI NADA; COMO ACTUALMENTE LO ESTÁ HACIENDO LA INMENSA MAYORÍA DEL SER HUMANO, TODA VEZ QUE MUY POCOS LEEN Y O ANALIZAN LAS SITUACIONES U OCURRENCIAS EN SU DIARIO VIVIR; ésta no se expande lo suficiente o casi nada; y teniendo en cuenta lo que expliqué anteriormente, el pelo y la cola de nuestros antiquísimos antepasados, y desde luego, con el transcurrir de tantísimos años, y estamos totalmente seguros de que también la portentosa y maravillosa evolución de estos Seres Humanos, fue la principal causa para que se les fuera cayendo, hasta que tanto el pelo como la cola, se les cayó y o desapareció totalmente. Por el hecho de habérseles caído el pelo y desaparecido la cola a nuestros antiquísimos antepasados, les quedaron al descubierto sus partes íntimas; y como es totalmente natural en el ser humano, tanto hombres como mujeres, se quedaban casi anonadados, al observarsen en desnudez; por tanto, y como es natural en éste, sintieron vergüenza y demás sensaciones e inquietudes de pudor, que ya había comenzado a sentir y experimentar el ser humano, desde luego por esa remota época; por tanto, bien pronto comenzaron a usar pieles de animales para cubrirse la mayor parte de su cuerpo. Por todo lo ocurrido a nuestros antiquísimos ancestros, podemos establecer, como se ha venido diciendo desde hace bastante tiempo, de muchísimas formas y en muchísimos libros y documentos que se han escrito, y desde muchísimos años atrás, todos los escritores, especialmente los que tenemos que ver con estos bellísimos temas, lo hemos afirmado y lo seguimos haciendo, porque esto es una realidad totalmente comprobada, aseverada y establecida por la mayoría del ser humano; además por casi cualquier persona de mediana cultura, de que las partes del cuerpo del ser humano o de cualquier otro animal, que no se usen frecuentemente, tienden a desaparecer; y eso les estaba ocurriendo y les ocurrió a la cola y al cabello del Ser Humano; la cola, por el hecho de que a éste se le facilitaba más espantarse los bichos que se les asentaban en sus cuerpo, con sus manos que con la cola; por tanto, siguió haciéndolo con éstas; y en cuanto al cabello, como este casi nunca se usa, es hasta cierto punto obvio que por no estar en actividad, y más por medio de la evolución, se les fue cayendo, desde luego que muy lentamente, pero en forma constante, consistente y sostenida, hasta que al final, se les cayó totalmente, como también se dijo anteriormente. También es supremamente importante informar y o explicar, aunque muchísimas personas ya lo saben, que las partes del cuerpo del ser humano y o cualquier animal, que se usen bastante o por decir, muchísimo, como es el caso de las Jirafas, que por gustarles las ramas recién nacidas de las plantas y muchos árboles, estiran su cuello al máximo y muchísimas veces para poder alcanzarlas y comérselas; igualmente le sucede al sirirí, que por gustarle tanto la miel de las flores, introduce hasta el fondo, su pico en ellas, cientos o miles de veces al día, y por ende, ésta se le alargó bastante; también el pájaro carpintero, que por tratar de sacar gusanitos de dentro de los troncos de árboles, picotean éstos cientos o miles de veces, hasta sacarlos y comérselos, éste se le fortalece, engruesa y agranda bastante, y así mismo, muchos otros animales más. Igualmente se sucede al Ser Humano, especialmente, a los deportistas, tales como los jugadores de basquetbol, a los que levantan pesas, a los luchadores y otros que tienen que hacer muchísimo ejercicio, y por ende, los miembros y en sí todo el cuerpo, se les amplía, alarga o agranda. Como también, a las personas que pueden educarse, y o a las que nos gusta leer, analizar y digerir la enorme cantidad de información y situaciones por las que estamos pasando y que tenemos que vivir a lo largo de nuestras vidas; en consecuencia, se nos expande muchísimo más nuestra ilimitada e infinita capacidad mental. Nuestros antiquísimos antepasados, después de haber viajado por gran parte de nuestro Planeta, en busca de mejores lugares para vivir y que además, tuvieran más, mayores y mejores condiciones para obtener su supervivencia, especialmente que hubieran muchos árboles frutales y suficientes manadas de animales salvajes para cazar y darle alimentación a las numerosas tribus, que con el correr de los tiempos se habían incrementado. Todo seguía su marcha casi que normal para todo el conglomerado de seres humanos primitivos, seguían evolucionando, continuaban mejorando sus modos o sistemas de vida, continuaban mejorando su dialecto, sus físicos y como también mejorándose a sí mismos como seres humanos y o personas; y desde luego, también se les seguía ampliando más y más su ilimitada e infinita capacidad mental. Como se dijo antes, los habitantes y las tribus de ese gran conglomerado se habían multiplicado en una gran proporción; y por ende, necesitaban más comida para su manutención y supervivencia; por tanto, inventaron nuevos métodos de caza, uno de ellos, consistía en hacer huecos de gran tamaño en la tierra, con una gran cantidad de lanzas enterradas con la punta hacia arriba, los cuales cubrían con palos atravesados y hojarascas; luego buscaban las manadas de animales salvajes, ya fueran búfalos, caballos o cabras salvajes, ciervos o cualquier otra clase de animales; y entre la mayor parte de los habitantes del conglomerado, y desde luego, todo supremamente bien planeado, y también usando las experiencias de otras cacerías más o menos iguales o muy similares a éstas; Y como se había planeado con antelación, les hacían bastante bulla a base de gritos y con antorchas encendidas, los correteaban en dirección a las trampas y desde luego, como estaba totalmente planeado y calculado, los animales salvajes caían en aquellos huecos, se ensartaban en las lanzas y en consecuencia, la mayor parte de ellos morían; y los que quedaban vivos, los remataban con cuchillos que habían aprendido a fabricar, de piedra y con lanzas. Luego los llevaban al campamento, y como quiera que habían muchas personas especializadas en esos menesteres, los descuartizaban, los despresaban al máximo, encendían hogueras y o braceros; las presas las impregnaban de sal y luego las asaban, y desde luego, se daban tremendos banquetes; desde luego, con bastante bullicio y alegrías incluidas. También, como se explicó anteriormente, la carne que no alcanzaban a consumir durante determinado tiempo, la llevaban a un lugar frío para que no se dañara y poderla consumir posteriormente; y para ellos todos esos días siguientes a la caza en los huecos, eran como fiestas celebrando día y noche la gran cacería y comentando el éxito de ésta Con muy pocas variaciones en su sistema de vida y o diario vivir, nuestros ancestros primitivos continuaban su forma de hacer las cosas cotidianas a su modo, entendimiento y o sistema de vida; mientras tanto, continuaban mejorando su dialecto, su forma de vida, sus costumbres y como por instinto o algo que les venía desde muy dentro de su interior o mente, empleaban o para entretener su tiempo libre, empezaron a hacerle figuritas y o dibujos a sus armas y cosas personales; y o para regalarlas a las amistades o personas de su agrado y o de sus preferencias; porque como es muy natural en el ser humano, la belleza y la perfección nos atrae sobremanera; y en realidad, estamos totalmente hechos para el sexo; y como también es una verdad de las pocas absolutas que existen, que los sexos masculino y femenino, nos atraemos al máximo y esto ha sido así por los años de los años. Y siguiendo el tema en el cual estábamos entretenidos, mientras todas estas situaciones ocurrían, el ser humano continuaba evolucionando, procreando, mejorando su sistema de vida, perfeccionándose y obteniendo su supervivencia. Y como quiera que fuera, o es totalmente normal, el tiempo siguió avanzando, y nuestros antiquísimos ancestros continuaban mejorándose en todo sentido, pero desde luego, afrontando muchos problemas, especialmente con las fieras salvajes y la inclemencia del tiempo; por tanto, trataban de hacer cuevas para guarecerse del frío y estar un poco a salvo de las fieras, que continuaban persiguiéndolos para usarlos como alimentación, y desde luego, en el sentido de obtener su supervivencia; por tanto, se ingeniaron la forma de hacer salir a los osos de las cuevas para ellos quedarse con ellas y lo lograron; haciendo hogueras y o humaredas en las entradas de estas, y desde luego, los osos tenían que abandonarlas, y nuestros antiguos ancestros se quedaban a vivir en ellas; y en las noches, encendían hogueras para ahuyentar y evitar que las fieras pudieran entrar a tratar de matarlos y desde luego, comérselos. Y como es de anotar, nuestros antiquísimos ancestros continuaron por muchísimos años más afrontando y solucionando lo mejor que podían, según su estado de evolución, la gran cantidad de problemas que se les iban presentando; pero como su principal y gran problema seguía siendo su supervivencia; y como es, hasta cierto punto natural, el conglomerado de gente se incrementaba cada día más y más, y en las tierras en donde hacían vida, se iban agotando las frutas de los árboles y las manadas de animales salvajes para cazar; por tanto, tenían que seguir su peregrinación en busca de más lugares o terrenos donde hubiera, como se dijo antes, más árboles frutales, y más manadas de animales salvajes para seguir cazando y obteniendo su supervivencia, que por esa época, era lo que más les interesaba y urgía. Y como personas que ya estaban más o menos bien evolucionados, y su capacidad mental, ya se les había ampliado o expandido a un buen nivel, se idearon cazar manadas de antílopes y ciervos, lo cual se les facilitaba mucho más que otros animales; porque la cacería de éstos, consistía en conducirlos, entre la mayor parte de la tribu, donde ellos acostumbraban abrevar; los hacían meter al río, mediante gritos y antorchas encendidas, pero a la parte más profunda, y para lograr su objetivo, y como quiera que éstos, debido a lo delgada de sus extremidades, son muy lentos nadando, los cazadores de las tribus, los cuales iban en canoas que ya habían aprendido a fabricar igual que los remos, iban armados de lanzas, garrotes, cuchillos o mazos; y los iban matando, y muchos de los integrantes de las tribus, especialmente los más jóvenes y las mujeres, los iban sacando a las orillas, para luego llevarlos a los campamentos, descuartizarlos, despresarlos, impregnarlos de sal y asarlos para repartir a toda la tribu, para su alimentación e ir obteniendo su supervivencia. Se entiende o mejor, es muy normal que ellos, nuestros más antiguos ancestros, al vivir bien cerca de algún río o lago, aprendieran a nadar; toda vez que estos seres humanos, al estar tan comprometidos con su supervivencia y bienestar propio y de sus tribus, permanecían totalmente alertas y dispuestos a llevar a cabo cualquier tarea o trabajo que tuviera que ver con su supervivencia y bienestar; y como dije anteriormente, la suya propia y la de sus tribus. COSAS O SITUACIONES ESTAS QUE NO ESTÁ LLEVANDO A CABO LA INMEENSA MAYORÍA DE SERES HUMANOS EN ESTA ÉPOCA, que por mantener pensando y o atenidos a que algún dios les provea o les ayude a llevar a cabo la mayoría de las cosas, no hace lo debido y estrictamente necesario, para hacerlas por sí mismos. Entre las muchísimas cosas que le ocurrieron a nuestros antiquísimos ancestros; una de tantas, fue el cruce de razas con otras tribus de homínidos verdaderos o reales, o sea diferentes e inferiores, es decir, que no pertenecían al conglomerado de seres humanos que descendía de los delfines; y desde luego, se les unieron e hicieron una vida casi normal con el resto de las tribus de Homínidos, pero ya totalmente evolucionados a Seres Humanos; también éstos aprendieron a caminar erectos como el resto de las tribus, aunque muchísimo más demorados, desde luego, que es entendible, porque no tenían ni desarrollaron la misma dinámica ni la misma inteligencia, ni eran tan persistentes e inventivos como los seres humanos verdaderos; desde luego, también porque no poseían los mismos genes que nuestros verdaderos ancestros. Con el correr de muchísimos años, y después de haber pasado por incontables situaciones bien difíciles y el haberlas sorteado, y el haber recorrido muchos sitios, algunos muy montañosos y otros muy áridos, y después de que muchas otras tribus se habían quedado a poblar los territorios que les parecían aptos para obtener su supervivencia; el grupo principal del conglomerado, llegó a las orillas del mar, donde hicieron vida por muchos años más. Y es así, digamos que hasta cierto punto normal que en estos nuevos lugares donde estaban haciendo vida, encontraron la forma de capturar peces en las partes menos profundas, o sea en las orillas del mar; para llevar a cabo esta actividad, se idearon una especie de atarrayas, las cuales fabricaban con bejucos y tripas de los animales que casaban y usaban la carne para su alimentación, las tripas para amarrar o asegurar algunas cosas, los huesos grandes para hacer mazos y los pequeños para fabricar cuchillos o puñales; y con as atarrayas y las canoas, capturaban grandes cantidades de peces; pero, desde luego que también en las cercanías habían partes montañosas, animales salvajes y árboles frutales, aunque en poca cantidad, pero les servía como una alternativa en la búsqueda de su sustento y supervivencia. Otra de las cosas que lograron hacer, fue cazar aves, y para llevar a cabo este objetivo, usaban flechas que ya habían prendido a fabricar, haciéndole punta a palos de cierto tamaño y grosor y lanzándolas con un arco bien hecho, que también habían aprendido a hacer; lo anterior, por el hecho de que por ese lugar pasaban enormes bandadas de aves bastante grandes y apetitosas; esa labor entre otras, se convirtió en otra gran idea, en el sentido de obtener la tan necesitada e imperiosa alimentación y por ende, su supervivencia. Otra de las alternativas que tuvieron para llevar a cabo su principal objetivo, fue capturar gran número de moluscos, ostras y bivaldos, que abundaban en las orillas del mar en cantidades más que suficientes para llevar a cabo su imperiosa supervivencia. Nuestros antiquísimos ancestros, haciendo todos estos viajes y o recorridos tan largos y durante tantísimo tiempo y tan frecuentes, sin proponérselo y sin pensarlo o haberlo siquiera imaginado, atravesaron varios continentes, tales como África, Asia y Oceanía, en los cuales, casi siempre, se fueron quedando a hacer vida, muchas de las tribus en que se componía el conglomerado. Hace alrededor de doscientos cincuenta o trescientos años, muchos Antropólogos, entre ellos el gran Louis Leaky y su esposa Mary, también muchos Paleoantropólogos, comenzaron a buscar, y desde luego, encontraron muchas partes o mejor, huesos de Seres Humanos que vivieron hace alrededor de cuatro y medio o cinco millones de años atrás; y al analizar e investigar, desde luego con substancias químicas muy sofisticadas para llevar a cabo este cometido, tales como el carbono 14 y otros, se enteraron de que las edades muy aproximadas de esos restos, oscilaban entre uno y cinco millones de años de antigüedad. Igualmente, estos Antropólogos y Paleoantropólogos, les colocaban nombres a los esqueletos que formaban de estos huesos de Seres Humanos que formaban con las osamentas encontradas, según el lugar, donde los hallaban, las características del lugar como también, la clase y lo avanzadas o sofisticadas, si podemos decirlo así, que estuvieran las herramientas y útiles que usaban; por decir, Los Archántropos; El Homo Hábilis, debido a que era la tribu más original y que descendía directamente de los delfines; y por tanto, era la que mejor hacía cualquier clase de labor o trabajo que requiriera para obtener su supervivencia; Los Australopitecus; El Homo Erectus, porque caminaba erguido; Los Neanderthales, que a pesar de su cerebro tan voluminoso; informes supremamente técnicos, nos dan información de que su cerebro medía alrededor mil quinientos noventa centímetros cúbicos; se dejaron agobiar por el frío, o mejor no supieron tomar precauciones para controlar y guarecerse de éste o emigrar a lugares de mejor temperatura, en síntesis, se dejaron avasallar por éste y quizá muchísimos murieron, por decir congelados de frío; también, debido a informaciones científicos y de grandes investigadores, que por muchísimos años han llevado a cabo estudios relacionados con esta bella e importantísima historia, los Neanderthales poblaron parte del territorio español y francés, por alrededor de ochenta mil años, y durante los cuales hubieron unos inviernos muy fuertes; y se cree que desaparecieron hace alrededor de cuarenta mil años, sin saberse bien exactamente su paradero ni el motivo exacto de su muy extraña y total desaparición. Hace alrededor de cuarenta y cinco mil años, el Homo Sapiens apareció en Europa, muy posible que procedente de Israel o de Egipto. En esa época el tiempo estaba supremamente frío, las temperaturas oscilaban entre treinta y cinco o cuarenta grados bajo cero; pero este Ser, con la mente supremamente evolucionada, supo guarecerse del frío; y cazando, lo cual era lo único que podía hacer, debido al clima tan fuerte y riguroso que imperaba, logró sobrevivir hasta que el tiempo mejoró; se cree o mejor, algunos historiadores tienen la creencia, de que el Homo Sapiens, debido a que estaba mucho más evolucionado y poseía mejores técnicas, armas, artefactos y métodos de cacería que los Neanderthales; por tanto, los fue matando y usándolos para su alimentación, como en una forma de canibalismo; esta situación no está comprobada, pero el hecho de que el Homo Sapiens haya sobrevivido a esos climas tan agrestes y los Neanderthales no, da pie para pensar en esa creencia. La caza que llevaba a cabo el Homo Sapiens, consistía en Uros lanudos, Caballos salvajes lanudos y Mamuts, que también son lanudos, los cuales eran de los pocos que resistían esas temperaturas casi de congelación. Cuando la temperatura aflojó un poco, el Homo Sapiens comenzó, después de horadar la tierra, a cultivar maíz, trigo, cebada, plantas medicinales y otras especies; y como quiera que este Ser era tan supremamente activo, inteligente e inventivo, se ingenió unos aparatos que denominaron como tranchetes y roturadores para talar árboles y hacer sembradíos; igualmente otros para arar la tierra; en otras palabras, comenzó a dominar la naturaleza; y empezó a proveerse mucha parte de su alimentación con productos totalmente extraídos, por decirlo de esta manera, de la naturaleza; pero como quiera que sea, seguía proveyéndose su alimentación y sin embargo, su supervivencia continuaba dependiendo en gran parte de la caza. Como quiera que en esos parajes había una gran cantidad de manadas de mamuts, para cazarlos, se ingeniaron unos aparatos a los cuales les denominaron herramientas Clovis, las cuales por su tamaño y lo bien hecha, se prestaba especialmente para cazar aquellos gigantescos animales; los cuales, muchos sobrepasaban los seis o siete toneladas y otros de cuatro o cinco toneladas de peso. Para cazar Uros, cabras y Caballos salvajes, también se ingeniaron unas lanzadoras de objetos pesados, éstos consistían en clavar más o menos profundo, un palo de cierto grosor y altura, al cual le sujetaban una correa de cuero y a una altura a su conveniencia; con este aparato, doblándolo hacia atrás, podían lanzar, golpear y o matar a ciertos animales a gran distancia, desde luego, utilizando piedras medianas y otros objetos de algún tamaño. Para la caza de mamuts, tenían que utilizar las herramientas Clovis, y sin embargo, esta clase de cacería, era supremamente más peligrosa o arriesgada, dado el tamaño y ferocidad de estos gigantescos animales. Es de explicar que esta tribu de los Homo Sapiens, con el paso de los años y debido al crecimiento de su población, se dividió en tres tribus diferentes: La Auriñaciense, La magdaleniense y la Solutrense, las cuales continuaron su enorme evolución y eficaz supervivencia; como siempre procreando, mejorando su estatus y o sistema de vida, sus dialectos, su capacidad mental y su psiquis; como también continuaron, en sus ratos, momentos o días de descanso, haciéndole dibujos o figuras a sus objetos personales, como también haciendo collares de perlas, diademas y otros objetos, cada vez más sofisticados y con mejores y más bellos materiales que habían encontrado en las orillaras del mar, los cuales eran para obsequiar a sus amistades, compañeras o chicas a las cuales estaban pretendiendo; y desde luego, entre más objetos de estos hacían y o fabricaban, más bien hechos quedaban; y por ende, más se les ampliaba su ilimitada e infinita capacidad mental, más alegres y llenos de autoestima y optimismo permanecían; en consecuencia, sus familias y o sus hijos e hijas, se criaban, educaban y formaban cada día mejor. Como quiera que el tiempo transcurría y mejoraba la temperatura, aparecieron grandes manadas de renos, los cuales, era supremamente fácil cazarlos, debido a que las tribus, a sabiendas de que éstos eran y o son muy lentos nadando; como dije anteriormente, entre la mayor parte de la tribu, haciéndoles bulla y con antorchas encendidas, los encausaban por un sendero que los conducía a lo más profundo de cualquier río; donde varios miembros de las tribus, con lanzas, cuchillos, mazos y o piedras, los mataban; y como se explicó anteriormente, las mujeres, las jovencitas y jovencitos, los iban sacando a las orillas, para luego llevarlos a los campamentos, descuartizarlos, tasajearlos y despresarlos, impregnarlos de sal, hacer hogueras y asarlos; para luego ser repartidos a cada uno de los miembros de las tribus. Se dice y o se asegura que había tanta carne, desde luego, proveniente de la cacería, por esa época, claro y o debido a la caza del reno, que a cada miembro de la tribu, le correspondía media libra de ración en cada comida. Los investigadores y o personas con amplísimos conocimientos acerca de la vida, procreación, evolución, eclosión, supervivencia y vicisitudes del ser humano; no dudan en afirmar que esa fue la época dorada de la caza; y como también la del Ser Humano en general, debido a que también había abundancia de árboles frutales, cosechas de maíz, trigo, cebada, hierbas comestibles y medicinales y otras que el ser humano estaba cosechando, aprovechando la fertilidad de la tierra, debido a los buenos tiempos que se daban por esa época; o sea aproximadamente veinte o veinticinco mil años antes de nuestra era. También se dice que Europa, fue el Continente donde mejor y más rápido y consistente evolucionó el Ser Humano, segurísimo que debido al buen tiempo que reinaba por esa época y por ende la gran fertilidad de la tierra; y como dijo Charles Darwin, en su afamadísimo libro *La Evolución de las Especies*; el cual, en uno de sus párrafos dice: *El Ser Humano y demás especies, evolucionan más y mejor, según el hábitat donde se desenvuelvan y o desarrollen*. Otra de las cosas que dicen los investigadores y o especialistas en estos bellísimos temas, acerca del Ser Humano, es que en los demás continentes, o sea donde se desarrollaron las demás tribus; es decir, las que estaban y o están mezcladas, no sucedieron tantas y tan resonantes evoluciones, inventos, logros y o eventos tan resonantes como, cono sí lo llevaron a cabo las razas que habitaron y que habitan Europa y otras regiones muy exclusivas. Como también incidieron mucho, en cuanto a lo que concierne a la conformación de esta humanidad tan heterogénea y expandida, las mezclas de razas. También podemos explicar que los miembros de aquellas tribus no estaban aptos y o no tenían suficiente capacidad ni destreza en sus mentes, para llevar a cabo esa bella labor por esa época; es decir, de hacerles dibujos o figuras a las cosas y o artículos personales, o para dar regalos a sus amistades y a personas de su máximo agrado, o sea a las posibles novias y o compañeras. Con el transcurrir de los muchísimos años, regresaron las heladas al territorio europeo, quizá tan rigurosos o más que en épocas anteriores; y nuevamente, nuestros muy lejanos antepasados, volvieron a tener escases; por decir, no encontraban suficientes árboles frutales ni manadas de animales salvajes para cazar, por tanto, éstos tuvieron que recurrir a la caza de búfalos, caballos y uros lanudos y a algunos mamuts; pero como quiera que éstos, por ser objeto de cacerías tan grandes, se fueron agotando, y en consecuencia, se tenían que arriesgar a cazar, cada vez más mamuts, y para ello tenían que usar las tan necesarias herramientas Clovis, que a decir verdad, no he encontrado ninguna información que nos permita saber, cómo éstas estaban elaboradas. A pesar de las gravísimas consecuencias que conllevaba la caza de mamuts, nuestros antiquísimos antepasados, en el sentido de la necesidad de comida que por esos días tenían, se veían obligados a hacerlo; pero así y todo, al llevarlo a cabo, algunos de ellos recibieron heridas y quizá hasta la muerte, haciendo esta necesaria e indispensable labor. Buscando más y mejores informaciones que se relacionen con la evolución y supervivencia de este portentoso ser, encontré en una revista denominada Nature, en Inglés, que traduce al Castellano,naturaleza, Un reporte de varios investigadores, en el cual aseguran que en el último invierno, quizá el más fuerte y largo del Continente europeo, manadas de hasta doscientos mamuts, morían de frío y de hambre; pero sus cuerpos, igual que sus carnes perduraban por miles de años, en perfecto estado; las cuales eran encontradas por nuestros antiquísimos antepasados, y disfrutaban por generaciones enteras de esas carnes, sus huesos y el marfil de sus enormes colmillos, los cuales consideraban regalos de la Naturaleza; me parece casi que increíble que estos enormes animales se dejen morir de hambre y frío, y analizando esta extraña situación, puedo deducir, que éstos no están dotados de un Norte, o algo bien en su interior, que les haga sentir y o anunciar, cuándo y qué tan grande y duradera puede ser una de esas invernadas, para poder huir de ellas. Nuestros antiquísimos antepasados, durante aquellos inviernos tan fuertes y largos, la mayor parte de éstos, se encerraban en las cuevas y se dedicaban a hacer pinturas o dibujos en las paredes de éstas; la inmensa mayorías de éstas, eran de animales comestibles, tales como renos, búfalos, caballos salvajes, cabras monteses, renos, osos, bisontes, mamuts, zebras, unicornios y otros. No se han encontrado dibujos o pinturas de algún paisaje, de ellos mismos, y si las hacían, era por lo general, acompañados de algún animal; algunos historiadores, tenían la convicción de que este extraño proceder, se debía a que nuestros antepasados, invocaban dioses y o espíritus, para que aquellos animales, fueran bien fecundos y perduraran por larguísimo tiempo, como para tener la caza más asegurada, y por tanto, su alimentación y supervivencia. Los autores de estos dibujos o pinturas, se dice o se cree que entraban a las cuevas, con todos los materiales y útiles necesarios para tal cometido, pintaban y se iban y más nunca regresaban; dicen los investigadores, que casi siempre, los que hacían o llevaban a cabo aquellos dibujos o pinturas, por lo general eran dos adultos y un niño; también, dicen los expertos y o historiadores que los dibujantes o pintores, hacían los dibujos o pinturas, sin alisar las paredes en las cuales los hacían; y cualquier protuberancia, la incluían o la hacían parte del dibujo o pintura; dicen los historiadores y o expertos, que nuestros antiquísimos antepasados elaboraban y llevaban a cabo los dibujos y pinturas de pura mente o memoria, es decir esas figuras de animales salvajes, las tenían bien gravadas en sus mentes, por tanto, no necesitaban estarlas mirando para poderlas plasmar. Los tiempos transcurrieron y no es por demás decir que durante aquéllos, ocurrieron muchísimas cosas; una supremamente importantes, aunque algunas otras no lo fueron tanto; pero por ahora, nos enfocaremos en las que para esta bellísima historia, si revisten suficiente y o muchísima importancia. Allá por el año 1869, un hombre acompañado de su perro, perseguía a un zorro por los prados de Santillana de Mar, aldea recogida en un pliego del terreno, escuchando casi el mar, que a muy pocos kilómetros resuena en Ubiarco. Según las descripción del doctor Miguel Ángel García Guinea, quien añadió: *Este milagro de frenarse en el tiempo, de dormir su evolución, de quedarse así, como petrificada en el pasado, con sus calles empedradas, sus viejas solanas recogiendo soles y vientos medievales, sus torres equilibrando sus ruinas, sus blasones reviviendo armaduras; este milagro de una de las difíciles maravillas que llegan contadas veces al siglo XX. Pero volvamos con el cazador que de pronto vio desaparecer su perro por una rendija que había entre las piedras. Al apartarlas para que saliera su can, el cazador se dio cuenta de que acababa de descubrir una cueva. Un abogado, don Marcelino de Sautuola, hombre de gran erudición, arqueólogo aficionado, el cual sentía verdadera pasión por todo lo que se relacionara con la Prehistoria, propietario de los terrenos contiguos a Altamira, ya había realizado excavaciones en algunas grutas de propiedad, por tanto, era lógico que se interesase en el descubrimiento del cazador. Azadón en mano entró a la cueva junto con su hija María, y comenzó a cavar en el suelo donde tiempo atrás había encontrado unas astillas se sílex y muchos implementos para pintar, de pronto Sautuola movió su lámpara, y María que estaba distraída, con el reflejo de la luz que producía la lámpara de su padre, emitió un grito y dijo; mira papá toros pitados, el doctor Sautuola miró donde María estaba señalando, y quedó perplejo, al ver como una procesión de pinturas en alto relieve que cubría la mayor parte de la cueva, ya no le cabía duda de que aquellas pinturas polícromas, habían sido ejecutadas por los Magdalenienses, cuyos utensilios había exhumado. El doctor Sautuola publica sus descubrimientos, convencido de que estas pinturas eran contemporáneas de los depósitos paleolíticos en la cueva de Altamira. Hace los honores en este museo subterráneo, al profesor don Juan de Villanova y Piera. Catedrático de Geología de la Universidad de Madrid y al Rey don Alfonso X11 en persona. El congreso de 1.880, en Lisboa, levanta un monumento de hipocresía a las pinturas. Olvidan los afanes de la ciencia, del Arte y de la historia para dejarse llevar por consideraciones de

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